Osa polar pasea por una ciudad rusa buscando comida

Cuatro décadas han pasado desde que un oso polar visitaba Talnaj, una ciudad minera al norte de Siberia. El pasado domingo, sus vecinos pudieron observar un ejemplar deambulando en busca de comida. Algunos expertos lo achacan al cambio climático con su correspondiente deshielo. Otros, a que podría haberse perdido.

 

La publicación local Zapolyarnaya Pravda ha asegurado que esta osa polar podría haber viajado "como mínimo 500 kilómetros" desde su hábitat natural, en el mar de Kara, "empujada por el deshielo y por el cambio climático".

 

Las imágenes muestran cómo la osa, visiblemente débil y cansada, permanece tumbada y de vez en cuando se levanta para olisquear comida. Según confirman los expertos de la zona, es el primer oso polar avistado en 40 años.

 

 

“Todavía se está moviendo alrededor de una fábrica, observada todo el rato por la policía y los servicios de emergencias, que están garantizando su seguridad y la de los que pasan por la zona”, comentaba a AFP el funcionario de los servicios ambientales Alexander Korobkin.

 

Los especialistas locales aseguran que no está claro qué es lo que ha llevado al animal hasta la ciudad. Podría haberse perdido, pues al parecer tenía los ojos llorosos y podría no ver bien.

 

Los estragos del cambio climático

 

No es la primera vez que vemos un caso como este. En febrero ya os mostramos las recurrentes visitas de decenas de osos polares al remoto archipiélago de Novaya Zembla. Un hecho que puso en estado de emergencia a toda la zona. Los plantígrados buscaban como locos alimento para llevarse a la boca.

 

Otro oso de la misma especie fue avistado en abril en la población de Tilichiki, al norte de la península de Kamchatka, en el Lejano Oriente ruso. Había viajado más de 700 kilómetros encima de un fino témpano de hielo que navegaba por el mar de Barents. Los locales le alimentaban con pescado.