¿Estás buscando la escapada o el viaje perfecto en familia? ¿Te imaginas surcando los mares al relajante ritmo de las olas? Déjate mecer por el viento en una experiencia sin igual: hoy te recomendamos alquilar un velero en Barcelona.
Nada mejor que comenzar dando un paseo por la bella ciudad condal, llena de rincones de cultura y arte que representan parte de su historia, como la Basílica de la Sagrada Familia o el Park Güell, y terminar surcando las aguas de la costa catalana en un plan intrépido y divertido.
¿Por qué alquilar un velero?
Los veleros generan mucha menos contaminación que el resto de embarcaciones. Como se dejan llevar por las corrientes de aire, ahorran en combustible y, además, nos da la opción de relajarnos al son de las olas del mar.
Asimismo, para los más intrépidos o aventureros, el velero puede disponer de equipaciones para realizar actividades divertidas en familia o entre amigos, como el paddle surf o el kayak.

Barcelona, punto de partida
Barcelona es el destino perfecto para alquilar un velero para recorrer la costa catalana. Al margen de conocer todo lo que ofrece esta ciudad, puedes navegar desde allí a lugares impresionantes como la zona del Maresme, Sitges o incluso recorrer la Costa Brava. Todo dependerá del tiempo que quieras estar navegando.
Esta ciudad es perfecta como punto de partida ya que se ubica en el centro del litoral catalán, permitiéndote ir fácilmente hacia el sur o hacia el norte.
Paradas obligatorias
Si buscas tranquilidad, dirígete al Parque Natural de Massís del Montgrí, donde descubrirás la belleza de cala Pedrosa, cala Ferriol, la Foradada y Montgó.
También te recomendamos hacer una visita a las Islas Medas, de paisaje rocoso y marino, donde perderte haciendo submarinismo.
Casteldefels o Sitges, más aproximadas a Barcelona, nos ofrecen zonas costeras de calidad con paisajes bonitos y aguas cristalinas.
Rumbo a las Baleares en velero
Si tu idea es hacer un viaje completo en velero, te recomendamos alquilarlo durante una semana y aprovechar para conocer lo mejor de las Islas Baleares.
Mallorca y Menorca son las más cercanas a la costa catalana y están esperándote con sus calas paradisíacas. Duerme cómodamente en el velero y navega cala a cala para no perderte ninguna y sentirte como en casa pero en nuestro paraíso español.
Haz esnórquel en caló des Monjo, en cala Mosques o en la isla de la Dragonera, en Mallorca. Sumérgete en la bahía de Pollensa y disfruta de la paz de vivir en el mar durante unos días.
Si te acercas a Menorca, te aconsejamos que no dejes escapar la oportunidad de conocer cala en Turqueta, cala Macarella, cala Macarelleta y Son Saura.

