Si los múltiples brotes de gripe aviar en Italia llevaron a la muerte de más de 13 millones de aves hace escasos meses en Italia, ahora el país lucha contra una eclosión de peste porcina africana (PPA). El nuevo brote ha sido detectado primero en la ciudad de Ovada, en la región de Piamonte, al norte del país. Todo comenzó con los análisis de los restos de un jabalí, que revelaron que el ejemplar falleció a causa de esta enfermedad, inocua para los humanos pero mortífera para los animales. Es altamente contagiosa.
El primer caso se registró la semana pasada, y ya se han detectado otros casos sospechosos en 78 municipios, de los cuales 54 están ubicados en el Piamonte y 24, en Liguria, dos regiones italianas ubicadas en el norte del país. Por ello, en el Piamonte la administración regional ha pedido a los alcaldes afectados interrumpir las actividades de caza, con el objetivo de frenar la expansión de la plaga. Además de ello, también se ha pedido a las granjas de extremar al máximo los controles de bioseguridad, sobre todo en el transporte y en los casos donde haya jabalíes y cerdos domésticos.

El responsable de Salud de Piamonte, Luigi Genesio Icardi, ha pedido colaboración urgente. “Tenemos que aumentar la atención de las instituciones, también en la Unión Europea (UE), para tutelar a la producción zootécnica y a la economía de nuestras empresas, para que las regiones puedan actuar de manera urgente”, han detallado el presidente regional, Alberto Cirio, y el responsable de Agricultura, Marco Protopapa.
"Un temor fuerte es también por el daño de imagen que esta situación podría conllevar al convertirse en una herramienta de especulación económica, golpeando a nuestros granjeros”, ha comentado Roberto Moncalvo, representante del gremio agrícola Coldiretti, en declaraciones a medios italianos.
La pandemia disparó el número de animales salvajes
Esta preocupante situación llega después de un claro incremento del número de animales salvajes. La asociación Coldiretti recabó información sobre la población de jabalíes en Italia e informó de que había crecido un 15% durante la pandemia, hasta los 2,3 millones de ejemplares. Esta situación supuso, dicen, un daño económico estimado de "al menos 200 millones de euros" para la agricultura. La pandemia redujo las actividades humanas en las zonas silvestres.
Este fenómeno ya ha conllevado a situaciones curiosas, como la imagen de grupos de jabalíes caminando tranquilamente, por ejemplo, por las calles de Roma o por las de Madrid centro. La peste porcina africana es una enfermedad infecciosa hemorrágica causada por el virus ADN de la familia de los Asfarviridae, que afecta principalmente a los cerdos. Su peligrosidad reside en que no existe una vacuna aprobada y desde 2007 han surgido brotes en Asia, África y Europa, y se contagia tanto a través de animales vivos como muertos. Este virus, según recientes estudios, puede vivir durante años en la carne congelada.
En España, una vez confirmado el caso de Italia, el Gobierno de Navarra ha pedido extremar las precauciones y ha solicitado su colaboración a los cazadores para poder, entre todos, localizar posibles casos de peste porcina africana en sus jabalíes salvajes.

