En el primer balance de la temporada de cría de lince ibérico en Castilla-La Mancha en 2020, han sido detectados un total de 90 cachorros en las áreas de reintroducción de lince ibérico. En los Montes de Toledo se han localizado 19 camadas y 60 cachorros, y en Sierra Morena oriental, 10 camadas y 30 los cachorros contabilizados.
Estas cifras son preliminares puesto que serán aún mayores, al estar pendiente de confirmación la reproducción de otras hembras que habitan en la zona de Sierra Morena occidental.
Estos ejemplares aportarían a la suma total sus nacimientos, y a estas nuevas incorporaciones habría que añadir, también, los 10 ejemplares de un año de edad procedentes de los centros de cría en cautividad liberados durante 2020. Cinco de ellos, en la provincia de Toledo, y cinco, en la de Ciudad Real, todos ellos nacidos el año pasado. Una información que ha ofrecido en nota de prensa el Ejecutivo regional.
La Consejería de Desarrollo Sostenible procederá a elaborar en el último trimestre del año el censo anual que reflejará la totalidad de linces ibéricos que habitan en Castilla-La Mancha. En 2019 la cifra fue superior a los 200 ejemplares, un tercio del total de los que viven en la Península.

Cachorros de lince ibérico | JUNTA DE ANDALUCÍA
Reducir la mortalidad, tarea pendiente
En cuanto a la mortalidad detectada en esta región española, un total de cinco linces han fallecido durante el presente año, dos en la provincia de Ciudad Real (uno por atropello en la carretera CM-4111 y un cachorro de un año por causas naturales

