Centenares de personas se manifiestan contra la experimentación animal

 

Madrid y Barcelona han sido escenarios, junto a casi otra veintena de ciudades españolas, de manifestaciones de centenares de personas que reclamaban el fin de la experimentación animal en el Día Mundial del Animal de Laboratorio, el 24 de abril.

Los manifestantes han pedido que se ponga fin a la experimentación animal y que se libere a los animales afectados. Según ha denunciado la organización AnimaNaturalis, cada año más de 100 millones de animales son "torturados y asesinados" en todo el mundo para experimentos y otros fines científicos, incluida la docencia.

 

 

En España, estiman que son utilizados unos 800.000 animales con esta finalidad. Transportines vacíos, carteles con imágenes de animales en laboratorios, e incluso perros y gatos que acompañaban a sus familiares, han formado parte de estas concentraciones.

En Madrid, alrededor de 200 personas se han concentrado en la plaza de Jacinto Benavente para hacer hincapié en cómo estos animales "sufren diariamente terribles torturas y viven encerrados en jaulas, en frías salas de laboratorio toda su vida".

Una cifra similar se ha manifestado en Barcelona, en la plaza Sant Jaume. Allí han querido exigir la liberación de los animales encerrados en el laboratorio Vivotecnia de Madrid, que ha protagonizado estas concentraciones tras difundirse unas duras imágenes de maltrato animal desde el interior de su sede. Los animales siguen sin ser decomisados por la Comunidad de Madrid.

 

 

 

 

Animales de laboratorio

Los animales que tienen la mala suerte de ser destinados a los laboratorios, son utilizados principalmente en estudios médicos y veterinarios, pero también en la industria química y cosmética, así como en la investigación militar o en la industria farmacéutica, entre otros.

Las asociaciones animalistas defienden que estos estudios "son totalmente innecesarios" y subrayan que numerosos científicos de todo el mundo se han posicionado en contra de la experimentación animal ya que, a poateriori, no es realmente efectiva con respecto a los humanos.