Todo comenzó en 2012 con el rescate de Palma. Cuando dio a luz a sus bebés, Ismael y Coque no quisieron separarlos y decidieron comenzar con esta aventura que acabó constituyéndose como la fundación que es hoy, y como un refugio para animales de granja con pasados de maltrato y explotación. Actualmente, cuentan con casi un millón de seguidores en Facebook y las historias de sus animales son populares en la red. ¿Su meta? Concienciar sobre los sentimientos de todos los animales de granja.

La jabalí Meghan con su "tita" Lía | SANTUARIO GAIA
"La Fundación Santuario Gaia es un centro vegano de rescate y recuperación para animales considerados de granja, víctimas de la explotación ganadera, el maltrato o el abandono". Así es como esta gran familia se define en su página web, donde podemos a algunos de los animales que han tenido una segunda oportunidad gracias a Ismael y Coque, sus fundadores.
En Santuario Gaia reciben los cuidados necesarios para tener una vida digna. Situado en Girona, España, en pleno Pirineo, rodeado de bosques, ríos y montañas, es un rincón tranquilo, casi diríamos que de ensueño, para vacas, toros, cerdos, burros, patos y otros muchos animales que llegan dejando atrás, en su mayoría, historias de malos tratos y explotación.
Con la misión de salvar vidas promoviendo el veganismo, otorgan a cada ejemplar que recogen las instalaciones que necesitan para tener una vida lo más natural posible.
Una forma de acercarnos estas historias es a través de las redes sociales. En su página de Facebook conocimos a Savi, que con menos de un mes de vida tiene a Coque e Ismael como sus figuras paternas. Y no es para menos. Ellos la alimentan desde sus primeros días de vida. Su madre murió poco despúes del parto. Freser, la progenitora de Savi, llegó embarazada al santuario y nunca dejó que los profesionales se acercaran hasta que, en el día del parto, comenzaron los problemas, e Ismael ayudó a que su cría naciese sana y la salvó la vida. Su reacción, emocionante, se ha convertido en viral.
Días después, desgraciadamente Freser murió por una hemorragia interna, dejando a sus cuidadores destrozados y a un bebé por sacar adelante. Tuvo suerte de haber caído en unas manos como las de Ismael, Coque y los profesionales de Gaia, quienes están permitiendo que su pequeña Savi crezca feliz.
Entre otros de sus animales rescatados podemos disfrutar viendo a la divertida Meghan, una jabalí que corretea feliz como si de un perro se tratase. ¡Simplemente adorable!
Resulta curioso y encantador ver cómo animales de distintas especies generan vínculos afectivos entre sí y conviven en armonía, apoyándose mutuamente. Aunque sean de distinta especie, son hermanos. Olot y Valentí lo demuestran día a día, porque son inseparables.
Y así sucesivamente con otras historias que enternecen el corazón. ¿Cómo podemos colaborar con esta fundación? Donando, haciéndonos socios o apadrinando a alguno de estos valientes ejemplares. También cuentan con una tienda solidaria a la que podéis echar un vistazo para hacer regalos sabiendo que será un dinero destinado a una buena causa.
Gracias a la Fundación Santuario Gaia nos sentimos más cerca de unos animales que, por ser considerados de granja, parecen tener que estar al servicio del ser humano y a nuestra entera disposición, a cualquier precio para ellos.

El toro Samuel y su cuidador Ismael, siempre unidos | SANTUARIO GAIA

