Mueren 150 ballenas piloto en Australia

Más de 150 ballenas piloto, conocidas como calderón tropical, han muerto tras haber quedado varadas en una playa al oeste de Australia. La imagen es de las más tristes que hemos visto en los últimos meses. Las causas de lo que llaman 'suicidio' colectivo todavía se desconocen. Solo seis de ellas han podido ser devueltas al mar gracias a los trabajos que han realizado tanto autoridades como población local.

 

Más de un centenar de voluntarios y activistas han luchado por ayudar a este gran grupo de cetáceos que amanecía en una playa de la bahía Hamelin. Después de la llegada masiva de los animales, todavía quedaban vivos en la playa medio centenar de ejemplares, pero solo seis han podido sobrevivir.

 

La ballena piloto mide entre 4 y 5,5 metros, y vive en aguas tropicales y subtropicales en grupos de unos cien miembros. Esta especie forma parte de la familia de los delfines y cada ejemplar pesa entre una y cuatro toneladas, hecho que dificulta muchísimo las tareas de salvamento cuando quedan varadas en la playa. Está dentro de lo normal que alguna ballena llegue a la orilla debido a algún extravío o por las condiciones climatológicas, pero el hecho de que se queden varados tantos ejemplares no es común.

 

Los expertos desconocen la causa de estos sucesos con exactitud, pero los vinculan a los estrechos lazos sociales que existen entre este tipo de cetáceo. Más de 300 ballenas piloto murieron en 1996 en otra llegada masiva a playas de la misma zona. Lo mismo ocurrió cuatro años antes cuando 360 calderones tropicales quedaron atrapadas en una cala al norte de Hamelin Bay y no lograron sobrevivir.