Nuevo caso de maltrato en una macrogranja de pollos en Alemania

Nuevas imágenes de maltrato en una macrogranja, en esta ocasión ubicada en Alemania y relacionada con la cadena de supermercados Lidl Alemania. Aves con deformidades, golpes y patadas protagonizan la investigación publicada y denunciada por la ONG Equalia.

Sus condiciones de vida son peores que penosas. Equalia ha desvelado imágenes que muestran cómo han vivido los pollos en una macrogranja alemana durante los últimos meses. “Evidencia la violencia que ejercen algunos trabajadores, como un operario sacrificando a los pollos enfermos retorciendo su cuello y propinándoles golpes contra los bebederos", describen desde la ONG. "Estos hechos suponen presuntas violaciones a la legislación alemana de bienestar animal", ha concluido en nota de prensa.

En las imágenes podemos ver a un operario orinando dentro de la nave de la granja, "lo que supone un riesgo para la seguridad alimentaria". También vemos cómo las aves conviven con cadáveres de otros pollos y tienen comportamientos caníbales. "Se observan aves agonizando, con infecciones, enfermas o con graves deformidades que les impiden moverse y acceder a comida y agua", detalla la organización denunciante.

Equalia publica imágenes de las condiciones deplorables en las que viven los pollos de una macrogranja alemana

Fotografía: ONG Equalia

Pollos conviviendo con cadáveres

Equalia recuerda que la selección genética de los pollos broilers (variedad desarrollada específicamente para la producción de carne) "se centra en el crecimiento a un ritmo acelerado con el objetivo de incrementar rápidamente la masa muscular".

Las razas de pollo de crecimiento rápido están predispuestas a sufrir graves enfermedades congénitas a las que el sector denomina 'de producción' y “de las que poco saben las personas consumidoras”. Entre los problemas observados se encuentra la miopatía de estrías blancas, que implica que la pechuga tenga un peor valor nutricional: menos proteínas y más grasa, afirma la entidad animalista, ha explicado Equalia.

La ONG ha recordado que las principales organizaciones europeas de protección animal exigen a las grandes cadenas de supermercados adherirse al Compromiso Europeo del Pollo, un acuerdo de mínimos requerimientos de bienestar animal, entre ellos, “el cambio de razas de crecimiento rápido por razas de crecimiento más lento y natural".