Un juez de Barcelona ha rechazado suspender el contrato entre el parque científico de la Universidad de Barcelona (UB) y la empresa Vivotecnia, que tiene una investigación abierta en Madrid por presunto maltrato animal. Este contrato conllevará el sacrificio de 32 cachorros de raza Beagle en un experimento para desarrollar un fármaco antifibrótico para tratar la fibrosis hepática y mielofibrosis.
El titular del Juzgado lo contencioso-administrativo número seis de la capital catalana ha inadmitido la petición de medida cautelarísima (urgente) por un defecto de forma, al no ajustarse a las exigencias de la ley que regula esta posibilidad.
En las últimas semanas, el sacrificio de los cachorros ha generado un gran revuelo y numerosas críticas de instituciones y entidades animalistas frente a la defensa del contrato que realiza la Universidad de Barcelona. Una de las entidades en defensa de los animales, Lex Anima, pidió a un juez que, de manera cautelar, suspendiera el contrato entre la UB y Vivotecnia.

Imagen viral de un beagle en Vivotecnia
Rechazado por un error en la solicitud
En un auto, el magistrado rechaza la medida cautelarísima de suspender la ejecución de ese contrato, al entender que la entidad animalista no interpuso de forma correcta la solicitud de medidas cautelares. Según argumenta, la asociación solicitó que se adoptara la suspensión del experimento sin haber interpuesto un recurso contencioso administrativo previo sobre el asunto como establece la ley.
El magistrado sostiene que el escrito de la demandante no respeta los supuestos legales, ni concreta cuál sería en el futuro el recurso que se interpondrá, a la vez que precisa que no se han agotado todas las vías ante la misma Administración. El plazo para interponer recurso finalizaba el 10 de enero pasado y la petición de medidas cautelares se presentaron cuando ya había acabado el mismo, en febrero. Sin embargo, la decisión del juez puede ser recurrida.
Por su parte, la Universidad de Barcelona aseguró en su momento que “velará por que se cumpla con toda la legislación en materia de experimentación animal” y que los perros “solo se sacrificarán si no hay otra alternativa”. Por ello, el protocolo de trabajo deberá someterse a “todos los requisitos establecidos en las normativas autonómicas, estatales y europeas”, además de a “los preceptos éticos que vinculan tanto al PCB como a la UB”. Esto implica que, si así se considera y si no se interpone un recurso a esta decisión, los cachorros beagle podrán ser sacrificados en dicha investigación.

