El Gobierno de Ceuta ha informado, a través de su Consejería de Sanidad, de la detección de un caso "sospechoso" de rabia en un perro vagabundo que fue capturado el pasado sábado con síntomas de la enfermedad. El animal ha fallecido este lunes después de ser puesto en aislamiento preventivo.

Por ahora, se mantienen a la espera del análisis de las muestras que se han remitido al laboratorio nacional de referencia. Mientras, desde la administración pública han pedido a toda persona que haya sido "mordida o arañada por un can o cualquier animal desconocido o no" que se acerque de inmediato a los servicios sanitarios de urgencias.
El Ejecutivo local declaró el último foco de rabia activado en la ciudad a mediados de junio de 2019. Ocurrió tras detectarse en un cachorro que previamente había sido introducido en territorio español desde Marruecos. El territorio peninsular y los archipiélagos balear y canario han estado libres de rabia terrestre desde 1978, a excepción de un caso importado del Reino alauita declarado en junio de 2013, según ha recogido Europa Press.
El perro sospechoso era una hembra joven de raza pastor belga del tipo malinois sin chip de identificación, y su captura se produjo después de que la Policía Local recibiese una llamada alertando de la presencia de un can vagabundo "que mostraba síntomas de estar enfermo".
El Servicio de Sanidad Animal ha realizado una necropsia al cadáver y ha enviado las muestras correspondientes para su análisis al Instituto Carlos III, que confirmará si finalmente es un caso de rabia.
La Ciudad Autónoma desarrolla cada año una campaña de vacunación gratuita y obligatoria para todos los perros, gatos y hurones con más de tres meses de edad con el objetivo de intentar evitar la reaparición y propagación de la enfermedad.

