El cambio climático, la pesca industrial, la minería submarina, las prospecciones petrolíferas, la contaminación y los plásticos han llevado a nuestros océanos a un estado crítico. A pesar de que es la segunda fuente de oxígeno del planeta, conocemos más de la luna que de nuestros propios océanos.
En el Día Mundial de los Océanos, vamos a recoger algunos de los datos que reflejan su preocupante situación.
"Nuestros océanos están en una espiral de muerte: golpeados por el colapso climático y la pesca destructiva. Su propia oceanografía está cambiando. Más del 70% de los tiburones y rayas han desaparecido en el último medio siglo. Los líderes mundiales siguen avanzando lentamente como si los océanos fueran demasiado grandes para ser destruidos. Podemos decir con seguridad: no lo son. Se supone que el Día Mundial de los Océanos es una celebración, no una conmemoración de lo que fueron", ha afirmado Pilar Marcos, responsable de Océanos de Greenpeace.

El océano, un bien necesario
La organización ecologista reclama la necesidad de que los líderes mundiales tomen decisiones para proteger los océanos, y critica que cientos de empresas celebren esta jornada con un "lavado verde", denominado "greenwashing" o, en el caso de nuestras aguas, "bluewashing". Esto significa que se muestran como ecológicas sin realmente serlo.
"El océano puede parecer remoto, especialmente en un momento como este, pero todos dependemos de él para el oxígeno que respiramos, y miles de millones dependen de él para su alimentación y sustento", ha afirmado la responsable de Greenpeace.

