El oso panda gigante deja de estar en peligro de extinción

La situación del oso panda gigante mejora aunque esto no implica que ahora debamos bajar la guardia en la lucha por su conservación. En la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) aparece como "vulnerable" y deja de estar "en peligro de extinción".

Sin embargo, a pesar de ello, "el oso panda seguirá siendo una especie dependiente de la conservación en el futuro" debido a varios factores, ha detallado a Efe el presidente del comité español de esta organización, Juan Antonio López Jaime.

El panda gigante ya no está catalogado "en peligro de extinción"

La evaluación más reciente mostró que esta especie ya no podía considerarse “en peligro de extinción", hecho que López ha calificado como una buena señal, aunque ha advertido de que "no hay que bajar la guardia, porque continúa entre las especies más amenazadas".

La caza furtiva, la baja tasa de reproducción natural y el cambio climático son los principales problemas que ponen en jaque la subsistencia de este mamífero cuyo hábitat natural es China. En este país, la caza y la exportación ilegales están penadas con cadena perpetua e incluso la sentencia de muerte después de la enmienda legal aprobada en 1987. 

"Estas medidas han conseguido erradicar prácticamente esta amenaza", ha comentado el experto, aunque ahora tiene que afrontar también las consecuencias del cambio climático que podría eliminar más del 35% del hábitat del bambú, su principal sustento, a lo largo de los próximos 80 años.

Sin medidas de protección para el ecosistema en el que prolifera el bambú, el descenso de la población salvaje de pandas será inevitable.

A todo lo anterior, debemos sumar un aspecto esencial que es el de su baja tasa de reproducción. Las hembras solo son fértiles 48 horas al año, por lo que la procreación y el aumento del número de ejemplares es todo un reto para el oso panda gigante.