Una ardilla ha dado positivo en los análisis de peste bubónica. Sanidad ha lanzado una alarma sanitaria a nivel nacional en Estados Unidos. Todo ha ocurrido en Morrison, condado de Jefferson, cerca de Denver.
Esta ardilla con peste bubónica ha puesto en alerta a EE.UU. La ciudad de Morrison, Colorado, ha anunciado el que es el primer caso de peste en el condado este año, según la cadena ABC.
"La peste es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Yersinia pestis, y puede ser contraída por humanos y animales domésticos si no se toman las precauciones adecuadas", han explicado en un comunicado los funcionarios del Departamento de Salud Pública del Condado de Jefferson.

Una ardilla da positivo en peste bubónica
Previamente, otro caso de un roedor contagiado con esta enfermedad había sido confirmado en el condado de Broomfield, al noroeste de la capital estatal.
Cabe destacar que los especialistas sanitarios han anunciado que es posible que los humanos se infecten con la peste bubónica a través de picaduras de pulgas infectadas, así como por contacto directo con sangre o tejidos de animales infectados, como tos o picadura.
El Jefferson County Public Health afirma que los gatos son altamente susceptibles a la plaga de pulgas, rasguños o picaduras de roedores e ingerir un roedor contagiado de peste bubónica. Estos felinos pueden fallecer si no reciben tratamiento rápidamente con antibióticos.
China, también en alerta
Las autoridades del norte de China han emitido una alerta sanitaria de nivel 3, la segunda más baja en la escala del país, después de que se detectase también un posible caso de peste bubónica, según informa la prensa oficial.
China ha pedido que se informe de cualquier caso sospechoso de peste, ya sean pacientes que desarrollen una fiebre alta sin motivo aparente o que fallezcan de forma repentina.
Los síntomas de esta enfermedad aparecen tras un período de entre uno y siete días y, si no se recibe tratamiento con antibióticos, tiene una tasa de letalidad de entre el 30 y el 60%. Actualmente, los tres países más afectados, según la Organización Mundial de la Salud, son Madagascar, República Democrática del Congo y Perú.

