Darren y Carolyn Carter se besan al lado del cadáver de un león al que acaban de matar en el desierto de Kalahari, en Sudáfrica. La fotografía es una de las muchas con las que la compañía Legela Safaris promociona la caza para atraer nuevos clientes a su negocio.

La fotografía de la polémica | FACEBOOK
"Trabajo duro bajo el ardiente sol del Kalahari… bien hecho. Un león monstruoso". Esta es la frase que acompañaba a la imagen de la discordia, publicada en el Facebook de la compañía.
La pareja presume de haber dado caza a uno de los cinco grandes, pero según han señalado expertos en The Sun, este león ni siquiera era salvaje. Por varios factores de la fotografía, podría haber sido criado en cautividad con el único objetivo de ser carne de cañón para los turistas ábidos de experimentar este tipo de experiencia.
La familia Carter, dedicada al negocio de la taxidermia, ha optado por no responder a las feroces críticas que ha despertado su imagen. ¿Su pretexto? "La gran connotación política que tiene detrás".
Legela Safaris venden una "verdadera experiencia africana" a través de su web, poniendo precio a la cabeza de los distintos animales que los turistas deseen cazar. Podemos encontrar desde una avestruz por 444 € hasta una jirafa por 2.650 €.
También ofrecen la oportunidad de dar caza a "los cinco grandes": el león, el leopardo, el rinoceronte, el búfalo y el elefante. Su precio aparece como "A acordar".
Tanto estos cinco como la jirafa son animales clasificadas como especies vulnerables, especialmente el rinoceronte negro, que ya ha desaparecido en su totalidad en algunos de sus habitats naturales.

